jueves, 11 de septiembre de 2014

¿Has alcanzado el equilibrio?

*

Ya han quedado atrás las vacaciones, nos incorporamos a la vida rutinaria y todo parece igual que antes. Parece que estábamos mucho mejor de vacaciones pero, ¿no es verdad que ya teníamos ganas de empezar con la rutina? Durante las vacaciones parecía que la vuelta a la normalidad iba a ser más apasionante: ver a los compañeros, ser capaz de hacer mejor las cosas en el trabajo, poder encontrar un trabajo... Cuando estoy de vacaciones o sin trabajo, quiero trabajar y cuando trabajo quiero estar de vacaciones. ¿Cómo puedo ser feliz sin volverme loco?

Habitualmente pensamos que el mejor estado es el de no hacer nada. Pero las personas somos seres activos, al que no le gusta elaborar algo con esmero le gusta compartir una buena conversación o probarse ante un nuevo desafío. Funcionamos como una balanza. Nos encanta poner energías en una dirección, ver que somos capaces de hacer cosas aunque con ello nos vamos alejando cada vez más del punto de equilibrio; de manera que si seguimos haciendo lo mismo al cabo de un tiempo se nos empieza a hacer tedioso y pesado y empezamos a necesitar el opuesto. Un poco de trabajo está bien, pero cuando ya llevo unos meses empiezo a añorar lo bien que estaba cuando estaba en casa porque no tenía un jefe tan especial que aguantar o no estaba tan agobiado con tantas tareas.

¿Entonces estamos condenados a ser infelices, a desear lo que no tenemos? La respuesta depende de cada uno, de cómo enfoquemos la vida cada uno. Podemos centrarnos en lo que no tenemos y estaremos toda la vida deseando aquello que nos falta. También podemos centrarnos en una cosa y no querer ver más allá, reducir nuestro mundo a pocas personas y a una rutina que nos dé seguridad. Pero si lo que queremos es disfrutar de la vida con todas sus posibilidades, entonces debemos mirar cada cosa con detalle. Los retos que nos ofrece un trabajo no nos lo ofrecen las vacaciones y no suele haber mucho tiempo libre para dedicarlo a aquello que quiero y me interesa mientras trabajo. 

Si somos capaces de valorar las posibilidades que nos da cada situación haremos nuestra vida mucho más llena. A veces oigo: "No sabía que la vida fuera esto, parecía más divertida cuando era pequeño". Precisamente por eso, por si la vida no fuera más que todos estos momentos, apreciémoslos porque en cualquier momento pueden no repetirse.

* Imagen extraída de tuttogreen.it

No hay comentarios:

Publicar un comentario