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¿Qué queda de todo lo que le estamos enseñando? Esa es la incertidumbre con la que se encuentra cualquier padre, madre o profesional que trabaja en lo educativo. De todo lo que le estoy intentando enseñar ¿se va a quedar con algo?
¿Qué queda de todo lo que le estamos enseñando? Esa es la incertidumbre con la que se encuentra cualquier padre, madre o profesional que trabaja en lo educativo. De todo lo que le estoy intentando enseñar ¿se va a quedar con algo?
Muy en relación con lo que publicamos hace un par de semanas, sabemos lo que pensamos porque hablamos con los demás y vamos construyendo conocimiento. Lo mismo ocurre con nuestra forma de ser, nuestra identidad. Vamos aprendiendo quiénes somos en base a cómo nos comportamos con los demás. Lo que no cabe duda es que siempre nos quedamos con lo que nos resulta útil. Para un niño que no ha recibido atención ni cuidados, llamar la atención de los adultos a gritos o mediante peleas constantes hace que, cuanto más pendiente se está de él más gritos dé. Funciona hacer eso porque así recibe el calor y la atención de los adultos. Por eso lo hacen. Y lo mismo ocurre con los niños educados que se comportan adecuadamente, lo hacen así porque obtienen recompensa de eso.
Una de las herramientas más útiles para la construcción de la identidad, son los cuentos. A determinadas edades son muy influenciables por los cuentos ya que les ayuda a entender cómo comportarse ante distintos problemas. El tercer cerdito construyó una cabaña de ladrillo, que le llevaría más tiempo y más esfuerzo que a los otros 2, pero finalmente dio mejor resultado. Y aunque no se diga abiertamente, la idea está ahí. O el cuento del rey Midas, que era tan ambicioso y quería tener tantas riquezas que pidió a los dioses que todo lo que tocara se convierte en oro. Al final se dio cuenta que no podía comer, ni abrazar... y acabó solo, hambriento y más pobre que nunca. Por eso es importante hacerles partícipes de esas historias. Se ponen en la piel del personaje y pasan por lo mismo que él, dándose cuenta de lo equivocados o atinados que están en sus decisiones.
Creemos que es una distracción, pero para ellos es mucho más. A veces no es cuestión de buscar cuentos insólitos, cualquier experiencia que hayamos vivido y de la que hayamos sacado una lectura enriquecedora, adaptándola al lenguaje infantil, puede ser de gran valor para formarlos como personas. Aunque no todos somos buenos contadores de historias, sí que nos enfrentamos a dificultades y de una manera u otra planteamos una solución. Tenemos el mensaje, dependerá de la creatividad de cada uno el que lo adornemos más o menos. Sea como fuere, con un mensaje claro a transmitir o una lectura adecuada de un cuento, estamos dotándoles de herramientas para encarar cómo comportarse en el futuro.
* Imagen extraída de informacionalmomento12.blogspot.com
** Imagen extraída de muchoscuentos.jimbo.com
Una de las herramientas más útiles para la construcción de la identidad, son los cuentos. A determinadas edades son muy influenciables por los cuentos ya que les ayuda a entender cómo comportarse ante distintos problemas. El tercer cerdito construyó una cabaña de ladrillo, que le llevaría más tiempo y más esfuerzo que a los otros 2, pero finalmente dio mejor resultado. Y aunque no se diga abiertamente, la idea está ahí. O el cuento del rey Midas, que era tan ambicioso y quería tener tantas riquezas que pidió a los dioses que todo lo que tocara se convierte en oro. Al final se dio cuenta que no podía comer, ni abrazar... y acabó solo, hambriento y más pobre que nunca. Por eso es importante hacerles partícipes de esas historias. Se ponen en la piel del personaje y pasan por lo mismo que él, dándose cuenta de lo equivocados o atinados que están en sus decisiones.
Creemos que es una distracción, pero para ellos es mucho más. A veces no es cuestión de buscar cuentos insólitos, cualquier experiencia que hayamos vivido y de la que hayamos sacado una lectura enriquecedora, adaptándola al lenguaje infantil, puede ser de gran valor para formarlos como personas. Aunque no todos somos buenos contadores de historias, sí que nos enfrentamos a dificultades y de una manera u otra planteamos una solución. Tenemos el mensaje, dependerá de la creatividad de cada uno el que lo adornemos más o menos. Sea como fuere, con un mensaje claro a transmitir o una lectura adecuada de un cuento, estamos dotándoles de herramientas para encarar cómo comportarse en el futuro.
* Imagen extraída de informacionalmomento12.blogspot.com
** Imagen extraída de muchoscuentos.jimbo.com


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